La violencia contra la mujer no siempre deja morados. A veces se camufla en chistes, estereotipos, silencios y decisiones “de toda la vida”. A eso le llamamos violencia simbólica y social. Aquí te explicamos, cómo reconocerla, qué hacer y cuándo buscar apoyo legal en Colombia.
¿Qué es la violencia simbólica?
Es la que se ejerce a través de mensajes, imágenes, normas “invisibles” o prácticas culturales que desvalorizan a las mujeres. Opera sin gritos ni golpes, pero mina la autoestima, limita oportunidades y refuerza roles de género rígidos.
Ejemplos cotidianos
- Comentarios sobre “cómo debe” vestirse o comportarse una mujer para “ser respetada”.
- Chistes o memes que ridiculizan a las mujeres, a las madres solteras o a víctimas de violencia.
- Publicidad que las reduce a objetos decorativos.
- Preferir siempre a un hombre para liderar “porque es más firme”.
¿Y la violencia social?
Es la que surge de estructuras y prácticas colectivas: instituciones, políticas, espacios laborales o educativos que, sin declararlo, dificultan el acceso, la permanencia o el ascenso de las mujeres.
Ejemplos frecuentes
- Procesos de contratación que preguntan por maternidad o planes de embarazo.
- Falta de protocolos para atender acoso sexual en empresas o universidades.
- Reuniones sociales o laborales donde se espera que “ellas” sirvan el café o tomen notas.
- Trámites que ignoran a las mujeres cuidadoras o desestiman su tiempo.
Diferencias clave (en una mirada rápida)
- Simbólica: actitudes, discursos y representaciones que justifican o normalizan desigualdades.
- Social: barreras, reglas y prácticas colectivas que reproducen esas desigualdades.
Ambas se retroalimentan y pueden abrir la puerta a formas más graves de violencia psicológica, económica, física o sexual.
Señales de alerta para identificarla
- Te sientes culpable por opinar o por pedir lo mismo que tienen tus pares hombres.
- Tu trabajo es evaluado con criterios distintos (más duros o basados en “actitud”).
- Te hacen “bromas” sobre tu cuerpo, estado civil o maternidad y debes “aguantar”.
- Hay oportunidades, beneficios o redes informales a las que las mujeres casi no acceden.
Impactos en la vida de las mujeres
- Pérdida de confianza y autocensura
- Techos de cristal en estudio y trabajo
- Normalización del acoso y la discriminación
- Dependencia económica y aislamiento
Qué puedes hacer (paso a paso)
- Ponle nombre. Identificar que es violencia simbólica o social ya es un avance.
- Documenta. Guarda correos, chats, fotos de carteles, capturas de pantalla, convocatorias y cualquier evidencia con fecha.
- Busca aliados. Habla con personas de confianza y grupos internos (bienestar, talento humano, comités de convivencia).
- Activa rutas internas. Si existe protocolo de acoso o discriminación, úsalo. Pide radicado de tu queja.
- Registra tu caso por escrito. Un relato breve, con hechos, fechas, testigos y cómo te afecta.
- Evalúa acciones legales. En Colombia puedes buscar medidas de protección, quejas administrativas, acciones constitucionales o denuncias, según el caso.
- Cuida tu salud mental. La violencia simbólica desgasta. Considera apoyo psicológico.
¿Cuándo acudir a un abogado/a?
- Si te retaliaron por quejarte (te cambiaron funciones, horarios o te aislaron).
- Si no hay respuesta a tu solicitud o el protocolo es inexistente o ineficaz.
- Si el hecho incluye acoso sexual, amenazas, despido discriminatorio o afectación grave a tu mínimo vital.
- Si necesitas negociar salidas seguras (acuerdos, traslados, medidas de no repetición).
Un equipo legal puede ayudarte a:
- Ordenar pruebas y fortalecer tu caso.
- Exigir medidas inmediatas de protección y no retaliación.
- Activar rutas externas (inspección de trabajo, entidades de control, comisarías de familia, fiscalía) según corresponda.
- Diseñar una estrategia que combine lo jurídico y lo humano (seguridad, salud mental, proyección laboral).
Recomendaciones para empresas y entidades
- Política clara contra la violencia y discriminación con enfoque de género.
- Capacitación periódica, lenguaje inclusivo y comunicación responsable.
- Protocolo confidencial y efectivo para recibir y tramitar quejas.
- Indicadores y seguimiento: lo que no se mide, no mejora.
- Corresponsabilidad: liderazgo, talento humano y todos los equipos.
Preguntas frecuentes
¿Un chiste puede ser violencia simbólica?
Sí, cuando perpetúa estereotipos que degradan a las mujeres y crea un ambiente hostil.
¿Necesito “pruebas fuertes”?
Mientras más evidencias mejor, pero también sirven patrones de conducta, testigos, comunicaciones y registros internos.
¿Si mi empresa no tiene protocolo?
Puedes acudir a asesoría legal para activar rutas externas y protegerte mientras exiges el cumplimiento de deberes básicos.
Cómo te apoyamos en DMG Abogados
Te acompañamos con escucha activa y estrategia legal clara. Revisamos tus pruebas, definimos las mejores acciones y te representamos ante quien sea necesario. Agenda una consulta hoy.
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