La violencia digital contra la mujer no es “solo un mensaje feo”. Es una forma de violencia basada en género que ocurre en redes sociales, apps de mensajería, videojuegos, foros o cualquier entorno conectado. Afecta la seguridad, la reputación, la salud mental y, en casos graves, puede escalar a amenazas físicas. Aquí te explico, cómo reconocerla, qué hacer y cómo prevenirla.
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¿Qué es la violencia digital contra la mujer?
Es cualquier acción en línea que cause daño, intimidación o control por razones de género. Incluye acoso, chantajes, difusión de imágenes íntimas sin consentimiento, suplantación, doxxing (publicar datos personales), deepfakes sexuales, espionaje con stalkerware, control de contraseñas o monitoreo no consentido. Si busca callarte, humillarte o manipularte por ser mujer, es violencia—no “drama de internet”.
Ejemplos frecuentes (para ubicar el radar)
- Mensajes insistentes, sexualizados o amenazantes, aunque ya dijiste “no”.
- Publicación o amenaza de publicar fotos o videos íntimos sin permiso.
- Suplantación de identidad para dañar tu imagen o pedir dinero a tu nombre.
- Difusión de rumores, insultos, memes degradantes o “expos” coordinadas.
- Divulgación de datos personales (dirección, teléfono, lugar de trabajo).
- Manipulación tecnológica: pedir tus contraseñas “por confianza”, revisar tus chats, activar ubicación sin tu autorización.
- Deepfakes y montajes para sexualizar o ridiculizar.
Señales de alerta
- Temes abrir tus redes o revisar notificaciones.
- Cambias tu comportamiento (dejas de publicar, silencias a contactos, evitas grupos).
- Sientes vergüenza, culpa o aislamiento por lo que pasa en línea.
- Personas desconocidas te escriben con datos privados que “no deberían” saber.
Impacto (y por qué no hay que minimizarlo)
Ansiedad, insomnio, pérdida de oportunidades laborales, daño reputacional, riesgos de agresiones fuera de línea. Lo digital es real. Si alguien te dice “ignora y ya”, puedes decirle que también ignore la gravedad… pero del siglo pasado.
Qué hacer: pasos concretos
- Guarda evidencia de inmediato
Haz capturas de pantalla completas con fecha y hora. Siempre que puedas, descarga los archivos originales y copia las URL, nombres de usuario y enlaces a perfiles. No borres el contenido sin guardar prueba. - Refuerza tu seguridad digital
Cambia contraseñas a únicas y robustas, activa doble factor, revisa dispositivos conectados y sesiones abiertas, desinstala apps sospechosas, actualiza tu sistema, revisa permisos de ubicación y cámara. - Bloquea y reporta en la plataforma
Usa las herramientas de bloqueo, silenciamiento y denuncia de cada red/app. La mayoría ofrece canales contra acoso, suplantación y difusión no consentida de íntimos. - Evalúa el riesgo fuera de línea
Si publicaron tu dirección, rutina o datos de trabajo/estudio, ajusta rutas, comparte con alguien de confianza y considera notificar a seguridad del edificio o administración del lugar. - Busca apoyo legal y psicosocial
Hablar con un equipo jurídico te ayuda a decidir la mejor ruta: civil, penal, medidas de protección, derecho de rectificación, tutela, entre otras. También es clave el acompañamiento emocional. - Denuncia ante autoridades
Cuando hay amenazas, extorsión, material íntimo difundido sin consentimiento, suplantación con daño, etc., denunciar es una opción. Lleva toda la evidencia organizada (capturas, enlaces, fechas, testigos). Si hay menores de edad involucrados, la denuncia es prioritaria.
¿Qué sirve como evidencia?
- Capturas con metadatos visibles (fecha/usuario/enlace).
- Archivos descargados (no solo pantallazos).
- Correos de confirmación de reportes a plataformas.
- Testimonios de personas que vieron el contenido.
- Peritajes o informes técnicos cuando haya manipulación o espionaje.
Medidas de prevención (individuales y en organizaciones)
- Higiene digital: gestor de contraseñas, 2FA, copias de seguridad, revisar privacidad trimestralmente.
- Perfil consciente: limita datos sensibles en bio/fotos (colegio de hijos, placas, ubicación en tiempo real).
- Círculos y límites: usa listas, audiencias y filtros de comentarios.
- Empresas y entidades: políticas claras contra acoso digital, canales confidenciales de reporte, capacitación a equipos, protocolos de respuesta ante doxxing y suplantación.
Mitos comunes (y su realidad)
- “Si publicaste una foto, cualquiera puede usarla”: Falso. El consentimiento no se transfiere por subir algo.
- “Bloquear es exagerado”: Falso. Es una herramienta de seguridad, no una falta de madurez.
- “No hay nada que hacer legalmente”: Falso. Hay rutas jurídicas y medidas de protección. El caso se analiza según los hechos.
¿Cuándo hablar con un abogado?
- Hay amenazas, extorsión, suplantación, difusión de íntimos o doXXing.
- Necesitas tutelar derechos (bajar contenidos, rectificaciones).
- Requieres medidas de protección rápidas o estrategia para mitigar daño reputacional.
- No sabes qué denunciar o dónde y temes una revictimización. Un equipo experto te guía y te acompaña.
Cómo te acompaña DMG Abogados
- Evaluamos tu caso, el riesgo y la mejor ruta (preventiva, administrativa, civil o penal).
- Te ayudamos a organizar y blindar la evidencia.
- Gestionamos requerimientos a plataformas, solicitudes de retiro de contenido y acciones legales.
- Diseñamos un plan de contención de daño y seguimiento.
Preguntas rápidas
¿Y si la persona agresora es mi pareja o expareja?
Aplica igual. El control de contraseñas, rastreo y amenazas es violencia. Documenta, refuerza seguridad y busca asesoría.
¿Sirve denunciar si el agresor está en otro país?
Puede complicar la ejecución, pero sirve para documentar, activar cooperación y exigir retiros de contenido.
¿Qué pasa si ya borraron el post?
La evidencia que guardaste es clave. Muchas plataformas conservan registros; un requerimiento puede ayudar a preservarlos.
En DMG Abogados te acompañamos con enfoque humano y estratégico: activamos medidas urgentes, estructuramos tu caso y te representamos ante Comisaría, Fiscalía y jueces. Contáctanos:
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